Cada binomio madre hijo tiene su propia dinámica de amamantamiento de manera que no existen pautas rígidas en cuanto a la duración ni número de mamadas. Cuando la producción de leche se ajusta a las demandas del niño
o la niña, las mamadas se irán haciendo mas cortas a medida que se hace en forma más eficiente.
El requisito básico para una lactancia materna exitosa es una buena disposición y confianza de la madre en su capacidad de amamantar. Para ello es imprescindible que el equipo de salud demuestre interés, promueva,
apoye y facilite la práctica de la lactancia materna como la mejor forma para alimentar al niño o niña.
Una correcta técnica de amamantamiento contribuye al éxito de la lactancia materna.
La técnica considera:
Correcta posición de la madre y del niño/a. La madre puede amamantar en varias posiciones. Lo importante es siempre mantener el cuerpo de ambos enfrentados, panza con panza. Es importante variar las posiciones durante el día para el mejor vaciamiento de las mamas y la prevención de la tensión láctea o grietas del pezón. Con mucha frecuencia la madre adopta la posición sentada con el niño/a acostado/a de lado en sus brazos. Se recomienda se le sugiera a la madre:
Sentarse cómoda con la espalda apoyada, colocando los pies a una altura que le facilite amamantar.
Si el niño/a es demasiado pequeño utilice una almohada o almohadón para acomodarlo a la altura del pecho.
Sostener al niño/a sobre su brazo, abdomen con abdomen, la cabeza sobre el pliegue de su codo.
Sostener la mama con la mano formando una “C”, con los cuatro dedos por debajo y el pulgar por arriba. Fomentar el reflejo de búsqueda del pezón : con el pezón tocar el labio inferior del niño/a varias veces hasta que abra ampliamente la boca, en ese momento, y con un movimiento rápido, llevar el niño/a hacia la mama, favoreciendo la entrada del pezón y casi toda la
areola dentro de su boca. Si el niño/a está bien adherido al pecho no debe provocar dolor al succionar. Si la madre relata dolor es porque el niño/a está mal prendido al pecho por lo que se debe retirar del pecho, introduciendo el dedo meñique por la comisura bucal, presionando la encía inferior.
Es recomendable que la madre reconozca la succión efectiva para saber que el niño/a se alimenta bien: se debe escucha la deglución durante la mamada, al finalizar la madre nota el pecho más blando, el niño/a se duerme o queda tranquilo y presenta orina y una deposición amarillenta abundante.
Los primeros días de vida el recién nacido tiene un ritmo de succión que alcanza de tres a cuatro succiones para luego realizar una pausa, esto se debe a que el recién nacido debe aprender a coordinar simultáneamente la succión, la deglución y la respiración. Luego de algunos días adquiere el patrón de succión del lactante, el cual realiza la succión en menos tiempo y
sin pausas.
Hasta que la lactancia este bien establecida, se sugieren mamadas frecuentes (no menos de 8 en 24 horas) alternando el seno con el cual se comienza y empleando ambos pechos cada vez, aunque el recién nacido no
siempre toma de ambos en la misma mamada.
En cada mamada el niño/a debe recibir los dos tipos de leche de cada pecho: la leche inicial, con más contenido de lactosa y agua, y la leche final, con más contenido de grasa. Se recomienda alternar la mama con la que se
inicia la alimentación.
Cuando el niño queda satisfecho generalmente se separa solo del pecho. Si se queda dormido se debe introducir el dedo meñique ente el ángulo de la boca del bebe y el pezón para desprenderlo.
Cuando la madre tiene gemelares podrá amamantar a ambos. Su producción se adaptará a la succión de los bebés. Lo ideal es que mamen en forma simultánea. La madre debe tomar sólo el líquido que desee según su sed; el exceso de ingesta de líquidos no aumenta la producción de leche. El alcohol y las drogas, incluida la nicotina del cigarrillo, pasan a la leche, por lo que igual que durante el embarazo, se deben evitar durante la lactancia.
Las mujeres durante la lactancia no deben automedicarse y deben advertir a quién le prescribe algún fármaco que está amamantando.
Indicadores de Amamantamiento Correcto: Sonido de deglución audible. Actitud de niño/a mamando en forma tranquila, rítmica y acompasada, claramente relajado y satisfecho. Amamantamiento sin dolor Sueño tranquilo Producción de volumen de leche constante y bajada de leche en relación al horario de demanda del niño/a. Aumento de peso normal en el niño/a.Promedio 6 pañales al día mojados Deposiciones amarillas y fluidas y frecuentes Pezones y pechos sanos.
Micosis
Es la infección de la zona del pezón y de la aréola producida por candida albicans. Se reconoce al observar que el pezón y la aréola presentan un color rosado brillante en contraste con el color café característico. Generalmente se observa la presencia de muguet en la boca del niño. Puede presentarse sólo con la lesión de la piel o producir dolor muy intenso quemante y punzante, durante y después de la mamada y presentar prurito entre lactadas.Se debe tratar a madre y niño con antimicóticos locales, aplicados en la boca del niño y en los pezones y aréola después de cada mamada por lo menos durante diez días.
Mastitis
La mastitis es un proceso infeccioso del intersticio que rodea un lóbulo mamario. Se caracteriza por dolor, congestión y eritema localizado, generalmente unilateral, con frecuencia acompañado de malestar general, fiebre y escalofríos. El tratamiento incluye: reposo en cama por 24 a 48 horas, analgésicos antiinflamatorios no esteroideos, líquidos abundantes, vaciamiento frecuente de la mama, sin que esté contraindicado el amamantamiento y antibióticos durante 10 días. |
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Planes de alimentación online
Procedimiento: Se realiza la anamnesis alimentaria a traves de un formulario; conteo de nutrientes y calorias cuantitativamente en los tiempos de comida y fuera de éstos, acividad fisica, medidas antropometricas como peso, talla, cintura. Luego de realizar el diagnostico nutricional se planifican junto al paciente los objetivos iniciales; Dependiendo de dichos objetivos los controles.
Recien nacidos prematuros
Los avances en la neonatología han aumentado la sobrevida del prematuro < 1500g en todo el mundo y también en nuestro país.. En este sentido hay un número creciente de prematuros que debemos controlar y vigilar en su nutrición, crecimiento y desarrollo. La estrategia de Bancos de Leche ha permitido mejorar la nutrición del niño prematuro asociando a esta estrategia la extracción manual de leche materna desde el nacimiento. Para ello es necesario entrenar el personal y lograr un equipo con las destrezas y
habilidades necesarias para apoyar a la madre durante el periodo de internación del niño prematuro. En el caso de los niños prematuros y luego del alta, se promoverá la lactancia materna y la utilización de fórmulas artificiales en el caso que la
lactancia no sea suficiente como única fuente de alimentación. Se tendrá especial atención a las demandas de energía, proteínas, ácidos grasos esenciales, minerales como Ca, P, Na, Fe, Zn, vitaminas y otros micronutrientes, los cuales son especiales y únicos para estos niños(as) durante este período. La investigación y la evidencia científica actual recomienda la leche humana
de la propia madre, como fuente adecuada de alimentación, por sus beneficios nutricionales, protección inmunológica, beneficio psicológico (fortaleciendo el vínculo madre-hijo(a)-familia) y ventajas en el desarrollo. En general, los prematuros de muy bajo peso de nacimiento, dejan la maternidad alimentándose con leche materna y fórmula artificial para completar el aporte de sus requerimientos nutricionales en esta etapa del crecimiento.
Retorno al trabajo
Es aconsejable que en las primeras consultas con el pediatra se interrogue a la mujer sobre su retorno al trabajo.
En este caso, se deberá abordar en forma conjunta con la madre la estrategia y los mecanismos para poder lograr en forma exitosa la lactancia y el trabajo. Deberá incluirse en cada consulta los consejos y recomendaciones que
faciliten la lactancia luego de su reinserción laboral. Debe informarse a la mujer sobre la legislación vigente que protege la
lactancia materna en nuestro país. Debe instruirse a la madre sobre la extracción manual de leche y los
cuidados de su traslado (cadena de frío) así como los tiempos de conservación.
Dolor al amamantar
Amamantar no debe producir dolor. El dolor es el síntoma de la mayoría de los problemas del amamantamiento. La causa más frecuente es la mala posición de la boca del niño al mamar. Otra causa es la micosis. Es necesario estar alerta a esta situación ya que el dolor puede inhibir el reflejo de eyección láctea impidiendo un buen vaciamiento mamario. Esto genera disminución de la producción de leche y puede condicionar el rechazo del niño por el pecho materno.
Grietas del pezón
La causa más frecuente es la mala técnica de amamantamiento. Si la grieta es leve se corrige sólo con el uso de la técnica adecuada, de modo que pezón y aréola queden dentro de la boca del niño. No se deben usar cremas cicatrizantes que sólo mantienen la humedad y retardan la curación. Después de cada mamada, se debe cubrir la aréola y el pezón con leche materna y dejarla secar al aire o exponerlos al sol o calor seco por algunos minutos. Si la grieta es extensa y dolorosa se deben probar distintas posiciones del niño al mamar. Si aun usando la técnica correcta, la grieta se abre al amamantar, se debe extraer manualmente toda la leche cada 3-4 horas y darla al niño con cuchara, vaso o jeringa por un período de 24 a 48
horas. Toda madre con grieta debe ser controlada periódicamente hasta resolver el problema, ya que existe riesgo de complicarse con una mastitis.
Congestión mamaria
Es la retención de leche producida por el vaciamiento infrecuente o insuficiente de las mamas. La congestión mamaria primaria se manifiesta por un aumento de tamaño de ambas mamas, que se presentan duras y sensibles, pero de las cuales se puede extraer leche. El vaciamiento efectivo, idealmente por el niño, es el tratamiento mas adecuado. Si la congestión compromete la aréola debe realizarse extracción de leche, idealmente manual, hasta ablandar la zona para que el niño pueda
mamar efectivamente. En la congestión mamaria secundaria, además de la acumulación de leche, se presenta edema del intersticio de la mama. Las mamas se encuentran muy duras, dolorosas, calientes y en ocasiones enrojecidas. El manejo incluye el uso de analgésicos, calor local para favorecer el vaciamiento, extracción frecuente (idealmente manual) y luego frío local para disminuir la congestión.
Reflejo de eyección excesivo
En estos casos cuando el niño mama, la madre presenta una gran descargade leche lo cual lleva a una alteración en el manejo del tiempo deglutorio. La madre debe estar muy atenta a retirar al niño de la mama, siendo conveniente amamantar al niño en posición ventral sobre la madre o sentado frente a ella. En estos casos no es raro observar que el niño no presente el
progreso ponderal esperado y que llore con frecuencia por hambre.
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